Design Thinking: Una Metodología Innovadora

Desde los orígenes de la civilización, la filosofía ha sido parte fundamental para explicar la existencia humana, esa capacidad de reflexión sobre las causas y los efectos de cada cosa  ha evolucionado con el hombre y para adaptarse a las nuevas formas, las corrientes de pensamiento se han modernizado empleando nuevos métodos como el Design Thinking.

¿Qué es el Design Thinking? 

Es tener el pensamiento de un “diseñador de producto” para analizar una situación. Una forma de innovar de forma eficaz, buscando ofrecer soluciones reales a determinados problemas. 

Su nombre en español se traduce a “Pensamiento de Diseño” y se empezó a desarrollar conceptualmente en los años 70, en la Universidad de Stanford (EEUU) y se compone de una serie de procesos que incluyen: empatizar con el entorno, definir objetivos, idear un plan de acción, realizar un prototipo y pruebas de resultados. 

¿Por qué integrar el Design Thinking en el proceso de aprendizaje?

Esta disciplina es usada dentro de grandes empresas como Apple, Google y demás, al ser un gran promotor de la innovación, por eso inculcarle a los niños la importancia de mantenerse actualiza

dos dentro de las corrientes más novedosas del pensamiento es una forma de cultivar a los líderes del futuro.

El Design Thinking está centrado en el usuario y en los problemas que pueda tener, por eso su metodología está basada en la empatía, un valor muy importante dentro de la educación moderna.

¿Cómo funciona el Design Thinking? 

Las 5 características de esta filosofía le da origen al proceso que lo identifica y va de la siguiente manera: 

Generación de empatía: el primer paso es reconocer los problemas y necesidades de los usuarios o de los implicados en el proceso. La interacción entre las personas es importante para llevar a cabo el Design Thinking, pues es lo que le pone valor singular a la metodología.

Definición de objetivos: los objetivos deben ser acordes a las necesidades identificadas al interactuar y crear empatía. 

Plan de acción: organizar y planificar las acciones acorde a los objetivos que responden a las necesidades es una de las partes más prolongadas e importantes del proceso. 

Creación de prototipos: toda idea debe pasar por un proceso de validación para asumirse como correcta, por eso la identificación de fallas a través de un prototipo es tan importante. 

Pruebas de resultados: lo que surja de los resultados en la creación de prototipos debe ser analizado, comprobado y puesto a prueba para lanzar un producto final factible.

Durante todo el proceso la atmósfera debe promover el trabajo en equipo, un ambiente donde cada quien pueda aportar valor desde su área de conocimiento y darle rienda suelta a su potencial. Es allí donde se puede conocer las mentes creativas, analíticas e innovadoras de los más pequeños de la casa.

«La frase más peligrosa de una lengua es: “siempre lo hemos hecho así”». Grace Hopper, pionera de la informática.