La empatía en la docencia.

La empatía es la capacidad que tienen los seres humanos de entender la posición de otra persona y ponerse en su lugar. Esta habilidad es muy útil para mantener una buena relación con los demás.

En el entorno académico esta virtud es muy necesaria, pues allí se forjan relaciones que deben estar basadas en respeto y comprensión. Dentro del aula el docente no solamente debe impartir conocimientos, sino que debe buscar la forma de ser empático con sus alumnos para establecer un ambiente armónico y generar vínculos que estimulen el aprendizaje.  Cabe aclarar, que el docente siempre debe ser lo más objetivo posible y no debe perder la perspectiva en ningún caso.

A continuación vamos a dar algunos consejos que deben tomar en cuenta los educadores para desarrollar adecuadamente la cualidad de la empatía:

·         Conocer a los estudiantes: De manera respetuosa, el docente debe tomarse la tarea de conocer un poco a sus estudiantes,  saber su nombre, qué les gusta, sus aspiraciones, cómo es su entorno familiar, esto los ayudará a entender muchas cosas sobre ellos y así fomentar la empatía.

·         Dejar a un lado los prejuicios: A pesar de la diferencia de edad y de cultura que pueda existir entre los alumnos y el profesor, es necesario que el adulto sea capaz de olvidarse de esas diferencias y entablar una relación cordial.

·         Demostrar interés genuino: Cuando surja una situación donde el estudiante quiera acercarse para compartir alguna experiencia, el docente debe tomar el tiempo de escucharlo y prestarle atención. También es importante que se mire a los estudiantes a los ojos ya que esto demuestra que se está escuchando atentamente y crea confianza.

·         Dialogar: El diálogo es muy importante, en el entorno personal  y académico. Esta herramienta es clave para afrontar cualquier tipo de situación, por eso hay que propiciar que las conversaciones sean respetuosas aunque con cierto grado de confianza para que el alumno pueda expresarse cómodamente.

·         Buscar soluciones: El docente siempre debe procurar encontrar la mejor manera de resolver los conflictos o situaciones que se presenten en el aula de clases, sin imponer ningún punto de vista, sino por el contrario ver cómo se puede llegar a una solución favorable.

Algunos estudios, han demostrado que los docentes empáticos y cálidos generan mejores resultados académicos en sus estudiantes, en habilidades como la escritura, la lectura y la aritmética.  Aquí radica la importancia de dejar atrás los paradigmas de profesores estrictos, fuertes de carácter o que infunden miedo, y convertir la clase en un espacio agradable para aprender.

Les dejamos otro artículo de mucha utilidad para docentes:
http://knowledge.com.pa/el-centro-de-atencion-en-la-clase/



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