¿Cómo manejar mil preguntas por minuto?

Los niños son una fuente infinita de preguntas y es que en medio de su inocencia les surgen diferentes cuestionamientos sobre el mundo que los rodea. Muchas veces no tenemos la respuesta adecuada o simplemente decidimos ignorar cada una de estas interrogantes. Sin embargo, es importante escucharlos y responder de la forma más acertada posible.

Aunque tantos cuestionamientos nos hagan pasar un rato de angustia, por no saber qué responder, éstos evidencian la madurez del niño y el crecimiento que está teniendo. Por ésta razón es importante ayudarlos a desarrollar esas nuevas fuentes de conocimiento.

Sabemos que constantemente se cuestionan ¿debo responder?, ¿es la mejor respuesta?, ¿lo estoy confundiendo más? Es normal que se hagan tantas preguntas, porque todos los días se aprende algo nuevo.

Por eso, les traemos cinco tips que los pueden ayudar a responder las preguntas de los pequeños.

–       Escuchar con atención

Es importante analizar cada pregunta y adaptarla a su mundo de juegos, de esta forma entenderá lo que quieres explicarle.

–       No desesperarse.

A veces los pequeños pueden realizar mil preguntas por minuto, el reto está en guardar la calma y responder cada una de ellas con amor. Recuerden que en cada vivencia el niño aprende algo nuevo.

–       Preguntarse: ¿Puedo responder?

No tienen porque saber la respuesta a cada interrogante. Hay temas religiosos, culturales y sociales que son complicados de explicar, en estos casos puedes comenzar a incentivar su pensamiento crítico.

–       “Voy a investigar sobre el tema”.

Es importante que le expliquen que a veces no podemos tener la respuesta a todas sus preguntas pero que tratarán de averiguar sobre el tema para darle la mejor respuesta. 

–       No mentir.

Uno de los puntos más importantes, no generar criterios erróneos en los niños, háblenle con la verdad y explíquenle las situaciones.

Estar en la vida de los niños es una tarea de constante aprendizaje, así que no se angustien ni  se sientan mal por no saber cómo manejar ciertas situaciones. Crezcan junto a ellos y sobre todo, sigan sus instintos, cada niño es diferente y solo cada uno irá  conociéndolos lo suficiente para saber qué está bien y qué no.

“Un niño que solo da preguntas es mejor que un niño que solo da respuestas” – Alex Castillo