¿Se puede aprender jugando?

Los juegos además de ser una herramienta para el entretenimiento,  también sirven como un buen método de aprendizaje.  Cuando se combina la diversión con la enseñanza se genera motivación y entusiasmo permitiendo el desarrollo de habilidades que son útiles en diversas áreas y etapas de la vida.

Los niños relacionan el verbo jugar con una actividad placentera que les brinda felicidad, por este motivo, mientras juegan es más fácil que asimilen conceptos, descubran nuevas sensaciones y estimulen todas sus capacidades.

Actualmente, existe una gran variedad de opciones de entretenimiento para todas las edades que se pueden adaptar para fomentar el aprendizaje durante cada etapa de la infancia e incluso de la adolescencia.

Los beneficios que ofrece la utilización de juegos como recurso educativo son muchos y todos se orientan de forma positiva para contribuir a un sano y adecuado crecimiento.

Algunos de los más relevantes son:

  • Desarrollan la creatividad y la memoria
  • Estimulan las emociones
  • Desarrollan habilidades psicomotoras
  • Propician el trabajo en equipo
  • Estimulan la agilidad mental y resolución de problemas
  • Enseñan a seguir instrucciones y cumplir las reglas
  • Fomentan la sana competencia
  • Fortalecen la concentración y la atención
  • Mejoran la autoconfianza y la toma de decisiones
  • Promueven la aceptación y el aprendizaje de los errores

Aunque no se puede decir que aprender es un juego, si podemos afirmar que se aprende jugando.