Tendencias de educación del siglo XXI

El mundo ha cambiado y seguirá cambiando, la educación de ahora  no puede ser la misma de hace unas décadas atrás. Hay que preparar jóvenes que estén a la altura de enfrentar los retos que se avecinan en su vida profesional.

Los avances tecnológicos y los desafíos de la modernidad han dado pie a una evolución educativa, donde se busca un aprendizaje más personalizado, centrado en el alumno y en sus necesidades, estimulando su creatividad y capacidad para resolver problemas.

Luego de investigar hacia dónde va la educación y cómo implementar estrategias que formen profesionales basados en las competencias del siglo XXI, podemos resumir algunas tendencias educativas que deben adaptarse y ponerse en práctica en las escuelas.

·         Alumnos empoderados o “powerpupils”, donde el estudiante asume un rol protagónico en el aula de clases, enseñándolo a despertar su poder creativo y encontrar su pasión.   Con esto también se quiere lograr una enseñanza más personalizada, donde cada alumno se ve y se trata como un individuo único, diferente a los demás y que tiene un potencial para explotar y demostrar sus habilidades.

·         Novedosas estrategias de aprendizaje como la gamificación, que promueve el uso de dinámicas de juego bajo la premisa de “aprender haciendo”, son una muestra de que la enseñanza no es aburrida.

·         Aulas de clases innovadoras con diferentes recursos que puedan plantear nuevos escenarios para el aprendizaje. Los salones de clases deben brindar un ambiente donde el alumno se sienta cómodo y donde también se pueda trabajar en equipo.

·         Apoyo tecnológico ya que hoy en día no se puede dejar al lado el uso del internet y las plataformas para compartir información.  Las clases además de ser presenciales pueden complementarse con sesiones en línea y también incentivar a la investigación y comunicación a través del internet.

·         Más trabajo colaborativo, es fundamental que los alumnos aprendan a trabajar en equipo de manera que se promueva una educación donde todos puedan aprender de todos y aceptar las diferentes opiniones.

·         Menos teoría y más práctica. En el pasado quedarán los alumnos pasivos que escuchan la charla de un profesor, ahora la tendencia es que los estudiantes participen, aprendan haciendo proyectos, resolviendo problemas y superando errores, estimulando su creatividad y curiosidad siguiendo la guía de un docente.

·          Despertar el espíritu emprendedor en los estudiantes, haciendo que ellos puedan comenzar a pensar y desarrollar ideas de negocio, motivándolos a tener una visión de cómo monetizar sus habilidades y que puedan entender que además de trabajar para una empresa ellos también pueden ser dueños de su propia empresa.

·         Concientización en la responsabilidad social y ecológica.  Hay que tener claro que la educación escolar no es solamente impartir conocimientos de un determinado tema, sino también crear conciencia acerca de valores como la igualdad, los derechos humanos, la tolerancia, el respeto, no solamente con las demás personas sino también con el medio ambiente.

·         Alumnos más felices y saludables. Los centros educativos también deben enseñar el autoconocimiento y autocuidado, promoviendo actividades que den espacio para el esparcimiento, la recreación y donde además se pueda promover la adopción de hábitos para llevar una vida saludable.

Estas tendencias seguirán evolucionando. Hoy en día muchas escuelas siguen enmarcadas en la educación tradicional, pero cada vez serán menos, porque finalmente se está  comprendiendo que el mundo cambió y que hay que formar niños y jóvenes independientes capaces de desarrollar su potencial.